La pelota rueda pero huele a sangre
No lo pudieron suspender, no atienden razones ni escuchan las voces con inmenso sentido común que dicen, gritan, protestan, de que no son tiempos de competencias futboleras cuando una enorme cantidad de pueblos se desangran precisamente por culpa y voracidad criminal de uno de los organizadores de esta descomunal maniobra distractora que es el Mundial 2026.
No atienden razones porque saben cuál es el flanco débil de las masas y por allí precisamente, las hacen pasar, para que por un rato olviden la miseria en que se vive, la falta de comida, de vivienda, de educación, de salud. Pero peor aún, que quienes planifican estos macro-shows comerciales, porque todo se trata de seguir ganando dinero y repartirlo entre esa mafia de rufianes que conforman la FIFA, cuentan con la complicidad de todos aquellos que pasan por el aro y se prestan a ofrecer sus territorios para que la «fiesta» pueda ser posible. Ni que decir de los bufones que se alinean para seguir agradando a Mister Trump, festejando sus gracias, como es el caso del titular de la FIFA, Gianni Fantino, una marioneta repulsiva que hace y deshace en todo aquello que favorezca sus intereses. O esos jugadores que se ponen en fila para estrechar la mano del asesino, como hizo Leonel Messi, tan buen jugador como amanuense de los dictadores de turno, ya sea aquellos monarcas del mundo árabe donde supo hacer genuflexiones, como en la Casa Blanca con el presidente genocida. Adoradores de la fama, que para ellos no es puro cuento como decía el tango, sino que se llenan los bolsillos de dinero o se convierten en simples fichas de un damero, que como la pelota huele a cementerio.
Cómo se puede aplaudir, «disfrutar» o apoyar la realización de esta fantochada que empieza por estas horas, cuando las noticias golpean sobre nuestros rostros con total ferocidad. Y dicen: «Que el criminal Netanyahu ordena seguir bombardeando Líbano» masacrando como todos los días a población civil. Que «el genocida Ben Gvir no solo se complace en querer ejecutar la pena de muerte contra los........
