Diez temas clave. Carta abierta al Movimiento Socialista
En un momento crítico para la Humanidad, necesitamos unas ideas fundamentales que nos orienten bien o no seremos capaces de salvarnos de las terribles amenazas que acechan.
En España ha surgido el Movimiento Socialista (NOTA 1). Le he prestado atención en algunos de mis artículos, y expresamente le he dedicado uno, titulado “Antifascismo del Movimiento Socialista. Sus limitaciones y cómo superarlas” (11-2-2026) https://kaosenlared.net/antifascismo-del-movimiento-socialista-sus-limitaciones-y-como-superarlas/
Con este, quiero exponeros, del modo más sintético posible, pero aportando a la vez algunos recursos para que profundicéis, diez temas, interdependientes, que me parecen claves para que, desde el marxismo, podamos aportar a la salvación de la Humanidad en esta fase crítica de su existencia, y que el Movimiento Socialista, debería ir asumiendo y desarrollado a la mayor velocidad posible, renunciando a cualquier fantasía del tipo “bueno, bonito y barato”, porque todo lo vamos a tener, no solo muy en cuesta arriba, sino en escalada, no solo contra el viento, sino contra huracanes, no solo contra la corriente, sino contra tsunamis, y sin la menor garantía de éxito, ni siquiera de sobrevivir y no extinguirnos. Ha llegado el momento de tomar la pastilla roja que nos enfrentará a la pesadilla del mundo real, pero que también nos permitirá adquirir el conocimiento que nos dará la única posibilidad de liberarnos y salir adelante con plena humanidad.
Sin duda, estos temas podrían exponerse mejor, hay más asuntos importantes, y quedaría muchísimo por desarrollar, pero creo que, de momento, es suficiente para empezar con buen pie, y sin perder ni un solo día más.
Índice. 1) El capitalismo y su inevitable colapso. 2) Autoritarismo, ecofascismo y guerra nuclear. 3) Colapso de la civilización industrial. 4) Colapso y revolución ecosocial decrecentista; sus dificultades. 5) Clase trabajadora asalariada. 6) Campesinado. 7) Población mundial. 8) Aceleración histórica. 9) Prioridades. 10) Renovarse o morir. Notas. Recursos. Con las notas, en mi ordenador se extiende en poco más de 7 páginas, y un total de 6.481 palabras.
1) El capitalismo mundial se dirige a su colapso inevitable, y como tal colapso, irreversible, que será detonado, sobre todo, por el declive de la energía fósil, en particular del petróleo, y más específicamente, del diésel, por la enorme dependencia de él, imposible de sustituir a esa escala con la energía de fuentes renovables y sus tecnologías no renovables y dependientes también, en última instancia, del petróleo y de minerales en declive. También por el gas natural, que afectará a la agricultura vía fertilizantes nitrogenados, imprescindibles tal como está hoy planteado en el sistema agroindustrial. Incluso una persona joven, sana, fuerte, en forma, puede morir con solo privarla de oxígeno durante poco tiempo. La energía fósil es como el talón de Aquiles de la Megamáquina capitalista. Como toque de atención, véase este video del 14-4-2026 de Antonio Turiel https://www.youtube.com/watch?v=EeuuvFQ_Xh4 . NOTA 2.
Esto desatará definitiva e irreversiblemente, todo lo que el marxismo viene analizando sobre la tendencia a la baja de la tasa de ganancia, la financiarización de la economía (burbuja de la IA…), etc. No será una crisis muy dura y prolongada de la que al final se pueda salir, aunque sea con guerras (como la de 1929 y la II GM), sino el derrumbe (no instantáneo, durante algunas décadas tal vez) violento (represión, guerras, genocidios…) del Modo Social de Producción Capitalista, posiblemente hasta su reducción a mínimos o desaparición (como desapareció el esclavismo y el feudalismo). Sin embargo, no por ello inevitablemente superable por una sociedad que no sea de explotación de clase. O sea, que al final, si antes no nos extinguimos con la guerra nuclear, o lo impedimos, podríamos desembocar en algo también distópico. El colapso del capitalismo no supone el inmediato colapso del Estado burgués que, además de como instrumento de dominación de clase, puede ser más necesario para poner un cierto orden económico en el caos del declive (“capitalismo de Estado”), y gestionar la guerra (aunque “solo” sea la nuclear). Por tanto, no se debe identificar colapso del capitalismo con desaparición del Estado burgués o Estado fallido, etc. (es lo que hace el excolapsista Emilio Santiago Muíño, al que le he dedicado varios artículos), pero sí con el fin del llamado Estado social o “Estado de bienestar”. Para una fundamentación marxista y a fondo de la inevitabilidad y características del colapso, mi artículo https://kaosenlared.net/capitalismo-en-colapso-y-canibal/ .
Las primeras señales ya están aquí, y la guerra de Irán lo acelerará todo. Puede que en la década de 2030 ya estemos entrando de lleno en el colapso, también en Europa. Pretender prolongar la actual situación, forzándola, en niveles altos de consumo de recursos, solo conseguirá retrasar lo inevitable, que el declive se inicie algo más tarde, pero de un modo mucho más brusco, brutal, doloroso y destructivo, adelantando en el tiempo la llegada del nivel mínimo, como apunta el gif (imagen en movimiento) de este artículo, https://web.archive.org/web/20070629075131/http://www.ua.es/personal/fernando.ballenilla/Apuntes/Picomeseta.html ; el gif https://web.archive.org/web/20120205161048im_/http://www.ua.es/personal/fernando.ballenilla/ImagenesWebUniversidad/Imagenes-apuntes/Hubbert_Pico_Meseta_E_Ballenilla.gif , con caída en colapso absoluto, en vertical, que viene a ser peor incluso que el “acantilado de Séneca”, de Ugo Bardi (por ejemplo, en esta web marxista, https://espai-marx.net/?p=16349 ). Lo más importante no es el acierto o no, en la previsión de los años, sino comprender la dinámica del colapso. La pretensión de retrasar al máximo el colapso, continuando con el capitalismo habitual, al seguir con la marcha acelerada de consumo de recursos limitados, solo logrará que la caída sea más dura, pues no es lo mismo descender por una pendiente como un tobogán, durante una década o más, que una caída en vertical, sin capacidad ni tiempo para prepararnos lo más mínimo, porque el final de todo llegue antes, como ilustra el gif.
Se podría pensar que el colapso del capitalismo, al menos, podría venir bien para detener el agravamiento del calentamiento global. Pero no deberíamos apostar por ello pues, por ejemplo, ante la escasez de petróleo y gas, el capitalismo podría recurrir todavía más al carbón, y a sacar energía de la madera de los bosques, destinar más campos de cultivo a biocombustibles, y lo peor, llevarnos a la extinción con el “invierno nuclear” a cuenta de una guerra nuclear, en su desesperación por librarse de competidores por los recursos básicos.
Desde hace años se han propuesto modos de planificar el declive energético, pero no se les ha hecho ningún caso debido a la dinámica e intereses capitalistas (véase https://www.15-15-15.org/webzine/2026/04/04/20-anos-de-la-publicacion-de-the-oil-depletion-protocol-entrevista-con-richard-heinberg/ ).
2) El colapso llevará al paroxismo las tenencias autoritarias en política, la fascistización, y el ecofascismo (véase mi artículo https://kaosenlared.net/antifascismo-del-movimiento-socialista-sus-limitaciones-y-como-superarlas/ ). Igualmente, y en estrecha relación con lo anterior, la lucha inter-capitalista. Como manifestación de esa competencia desesperada por la supervivencia y hacer pagar a otros los costos del colapso, tendremos los genocidios (Gaza como punto de inflexión y precedente, véase mi artículo, https://kaosenlared.net/gaza-una-ventana-al-colapso-del-capitalismo-y-sus-guerras/ , a solo un mes del inicio del conflicto), y debido al declive de medios para mantener la guerra convencional extensa y prolongada, tentará como nunca al recurso a la guerra nuclear más menos generalizada (implicándose más países por sus miedos y alianzas), con el consiguiente altísimo riesgo de extinción de la Humanidad. La década de los 30 volvería a ser crucial en este sentido, como lo fue en el siglo pasado. Pero esta vez, la guerra mundial sería rápidamente nuclear estratégica (impensable contenerla a nivel táctico). Comprobado además que es posible que se desencadene por un error técnico o humano o la combinación de ambos, se convierte en el principal riesgo para la Humanidad, por encima incluso del caos climático, que la guerra nuclear global también provocaría en forma de “invierno nuclear” (NOTA 3).
Los pueblos tienen el derecho y el deber de defenderse del genocidio. Pero no debemos caer en la trampa de ponernos del lado de unos u otros gobiernos, porque se trate de un país capitalista más débil, de un imperialismo regional y no global, o menos agresivo, más “democrático”, etc. El capitalismo está condenado y no podemos permitir que, entre unos u otros, por tal o cual justificación menor, por ser el “menos malo”, o el “agredido”, nos arrastren en sus disputas y guerras. Ese tipo de trampa llevó a la bancarrota de la II Internacional al apoyar cada cual a su propio Estado burgués en la carnicería de obreros y campesinos que fue la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Debemos anteponer la unidad, solidaridad, de la clase trabajadora y pueblos del mundo (internacionalismo proletario), contra todos los capitalismos y Estados burgueses (incluido China, falsamente “socialista”). Única manera de fomentar la confianza mutua y la colaboración que serán imprescindibles en el futuro para evitar nuestra extinción, sobrevivir e implementar un decrecimiento socialmente justo a escala mundial.
3) Porque no es solo el capitalismo lo que colapsará. Se agotan las bases materiales (energéticas y minerales) que han venido permitiendo la elevada productividad del trabajo humano (gracias a los “esclavos energéticos” de los combustibles fósiles) en la civilización industrial. Por tanto, la producción de plusvalía, pero también, el excedente productivo (lo que se obtiene de la extracción-producción supera lo que se consume en ella de trabajo humano, y puede ser acumulativo), y la posibilidad de acumular, no ya capital, sino fuerzas productivas, crecer, desarrollarse. Por consiguiente, es la civilización industrial la que también colapsará pues aunque todo lo que implementásemos fuese renovable, no hay fuentes de energía ni tecnologías renovables y “limpias”, capaces de sustituir todo (repásese la NOTA 2) lo que ahora nos aportan los combustibles fósiles tanto en energía (la Tasa de Retorno Energético o TRE, relación entre energía obtenida y consumida en el proceso de obtenerla, será con las renovables muy inferior a la actual https://es.wikipedia.org/wiki/Tasa_de_retorno_energético ), como en productos derivados (véase https://kaosenlared.net/el-petroleo-invisible-la-base-material-de-la-actual-civilizacion/ ), ni los minerales ya en declive, y de hacerlo de un modo sostenible durante siglos. Véase, por ejemplo, este artículo y el debate en los comentarios https://www.15-15-15.org/webzine/2026/03/02/con-el-10-de-la-energia-no-basta/
4) La alternativa al declive y simplificación social en forma de colapso, solo puede ser la gestión del declive y la simplificación social mediante la revolución ecosocial decrecentista, capaz de superar al capitalismo e industrialismo en colapso, ofreciendo la alternativa de otra civilización más simple, pero socialmente justa y sostenible. El capital y su Estado burgués gestionarán, como “buenamente” puedan, el colapso, es decir, a base de la sobreexplotación y el austericidio brutal, acaparamiento de recursos, y las guerras de expolio y genocidio. Al ser imposible ya el crecimiento generalizado, lo........
