Chile. En el Colegio Paulo Freire caben todos, menos los excluyentes
El educador y filósofo brasileño Paulo Freire luce como estandarte en el frontis del colegio para jóvenes, trabajadores y adultos mayores que lleva su nombre, y que está ubicado a dos cuadras del Metro estación Lo Vial, en la comuna de San Miguel, en Santiago.
El director del establecimiento educacional, profesor Jorge Reyes, cuenta que “Obtuvimos el reconocimiento oficial del Ministerio de Educación en octubre de 2013, y ya han egresado 13 generaciones de estudiantes que han sacado su enseñanza básica y/o media”.
– ¿Quiénes estudian en el Colegio Paulo Freire?
“Jóvenes desde 15 años hasta tercera edad que tras terminar su enseñanza media pueden proseguir su aprendizaje en la educación superior. El colegio acompaña a los estudiantes en materia vocacional, en una línea que denominamos “Proyecto de Vida”, así como en todo el proceso de tramitaciones para llegar a la educación superior y acceder a la gratuidad, misma que se conquistó en virtud de las enormes movilizaciones de 2011.
Los estudiantes del Paulo Freire son muy diversos. Algunos vienen de Mejor Niñez, de escuelas públicas o particular subvencionadas donde no han sido atendidas sus necesidades y terminan siendo excluidos del sistema. Igualmente, recibimos a los jóvenes a quienes se les ha aplicado las leyes de “Aula Segura” y “Escuela Protegida”. Para matricularse en el Paulo Freire sólo se solicita la cédula de identidad, los papeles que acreditan sus años de estudio y nada más. No hay selección por edad, género, creencia. A los estudiantes se les llama por su nombre social, por aquel con el cual se sienten más identificados. No por su apellido o número de lista”.
– Actualmente hay 58 educandos…
“Nuestra educación es personalizada, con pocos estudiantes por sala, lo que posibilita las relaciones más fraternas, amigables. También están los estudiantes que llegan al colegio después de muchos años de estar trabajando, de hacer familia, y que aquí vuelven a encontrarse con sus estudios. Y, por supuesto, las personas migrantes que, de acuerdo al carácter de dos años en uno de nuestro colegio, pueden terminar más rápido su educación. Asimismo, este es un lugar seguro para las disidencias de género, porque predomina el respeto........
