Lo que nos une
BEIJING, China.― A Cuba la separan de China ―entre mar y tierra― unos 13 500 kilómetros, una vuelta completa a las manecillas del reloj y un inusitado tránsito por los husos horarios, que permite contemplar desde el aire un doble amanecer.
Llegar al corazón de esta ciudad resulta agotador, desgastante. Solo encuentras alivio al cansancio —en parte—, cuando el «monstruo» de acero con alas desciende los 39 000 pies y pone fin a la travesía.
Uno piensa que tan lejos de las raíces encontrará únicamente diferencias de todo tipo, desde lo físico hasta lo cultural, y es lógico que lo asimilemos así, pues se trata de una civilización con más de 5 000 años, asentada en el lejano oriente de Asia. Nos........
