Despejando enigmas
¿Es buena o mala señal que la tercera parte de los electores brasileños se disponga a ejercer su voto para impedir que cierto candidato gane, y no para que gane el aspirante que consideren el mejor?
La pregunta emerge porque un sondeo acaba de revelar que en octubre, cuando se acuda a la primera ronda de las presidenciales de Brasil, se registrará esa tendencia, lo que pudiera estar señalando que una parte no despreciable del electorado no estará apoyando de forma decidida una opción, sino solo evitando otra, lo que pudiera originar mudanza de criterio y de voto si, como anuncian diversas encuestas, ninguna opción obtiene la mayoría absoluta en la primera ronda y, como ha ocurrido en casi todas las elecciones recientes de América Latina, hay segunda vuelta.
Ello pudiera estar retratando también un «dilema» que está persiguiendo al progresismo latinoamericano con renovada saña en los meses recientes: la manipulación, las satanizaciones y las judicializaciones de la política, urdidas por la derecha...
¿O ha sido que las ciudadanías no se conforman con las mejoras sociales de los mandatos izquierdistas del último quinquenio, todos los........
