Año de la Resiliencia
EL 2025 debería nombrarse Año de la Resiliencia. Sucesos predecibles (o no) sacaron con fuerza de lo más profundo del pueblo de Cuba esa capacidad humana de sobreponerse ante las adversidades. Y no solo levantarse y sacudirse, sino adaptar contextos, incluso los inimaginados, y convertirlos en nuevas realidades de vida.
Ha sido prácticamente así durante los últimos 12 meses a lo largo y ancho del país. Aunque, si se mira por el retrovisor más ancho, esta nación ha dejado la piel en una lucha histórica por no poner rodilla en tierra ante tantos tropiezos, muchos llegados desde fuera, otros cosechados adentro.
Recapitular uno por uno los hechos que han marcado nuestra resiliencia durante este 2025 sería desafiar la objetividad periodística: la mayoría nos ha estremecido con fuerza telúrica, desde la Punta de Maisí hasta el Cabo de San Antonio.
Sobrevivir a los precios estratosféricos—tanto de productos vitales como aquellos que pudieran parecer lujo, pero que sazonan la vida, como tomarse un café o ir a un centro recreativo— es una batalla que se gana gracias a muchos malabares. En cada hogar se pone en........© Juventud Rebelde
