Un discurso lleno de odio invadió la Asamblea de ONU
La mayoría de los presentes en la amplia sala de la Asamblea General de la ONU quedaron atónitos y otros enfurecidos cuando el nuevo diablo del orbe, pues el convicto presidente estadounidense Donald Trump llenó de odio y de azufre el local.
En ese momento, con la nefasta alocución de Trump, las Naciones Unidas se convirtieron en un alevoso campo de guerra, contrario a fungir, como plantean sus estatutos fundacionales, un organismo para preservar la paz entre los pueblos.
El narcisista mandatario, que ha sufrido una derrota militar en su injustificada guerra contra la nación persa, dijo que «se llegará a un acuerdo con ese país beneficioso para Estados Unidos, o aniquilo a la República Islámica... y los arrastro al infierno sin posibilidad de supervivencia y sin esperanza de grandeza futura ni de generaciones venideras».
Con su acostumbrada prepotencia y apoyándose en sus consabidas amenazas añadió: «Nuestra economía es la envidia del mundo. Nuestras Fuerzas Armadas son las más poderosas del mundo. Nuestra tecnología no tiene rival y somos líderes en........
