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¿Se queda sin la OTAN la Unión Europea?

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26.03.2025

Las numerosas reuniones de los últimos días en París, Londres y Bruselas sobre el futuro de la defensa del Occidente político han girado alrededor de que Estados Unidos decida retirarse, parcial o totalmente, de la alianza atlántica. El conflicto ucraniano, invocado como causa de esas reuniones, es sólo un pretexto que no interesa demasiado a los participantes.

¿DE QUÉ SE HABLA CUANDO SE MENCIONA LA “RETIRADA DE ESTADOS UNIDOS”?

Durante su primer mandato presidencial, Donald Trump se planteó la salida total de Estados Unidos de la OTAN. Pero al final, se conformó con obligar los demás miembros de la alianza atlántica a dedicar a sus presupuestos militares el 3% de su PIB. De esa manera, Donald Trump actuaba según sus principios “jacksonianos” [1] y apostaba por reemplazar la guerra por el comercio.

Lo que se planteaba en aquel momento era que cada miembro de la OTAN tenía que incrementar su aporte financiero a la alianza. Nunca ha estado claro cuánto aporta financieramente cada miembro de la OTAN pero sí se sabe que el aporte de Estados Unidos representa un 16% del presupuesto anual de la alianza y que son muchos los medios que sólo las fuerzas armadas estadounidenses son capaces de aportar a ese bloque militar. Tratando de esquivar un incremento de la contribución financiera de Francia a la alianza atlántica, el presidente Emmanuel Macron declaraba en aquel momento que la OTAN se hallaba en estado de «muerte cerebral» [2].

La situación actual es radicalmente diferente. El presidente Donald Trump tiene que reducir a toda costa los gastos del gobierno federal –Estados Unidos ha acumulado una deuda sencillamente astronómica y quedaría en bancarrota si sus acreedores exigieran el pago. Como ya expliqué hace 2 semanas, «Trump estaría actuando de hecho como lo hicieron en su momento Yuri Andropov, Konstantin Chernenko y Mijaíl Gorbachov, quienes trataron de hacer un “control de daños” ante el derrumbe inminente del “imperio soviético” de Leonid Brejnev» [3]. O sea, como lo hizo Gorbachov con el Pacto de Varsovia, Trump va a retirarse de la OTAN y no seguirá aportando fondos a esa alianza.

Que Estados Unidos se retire de la OTAN como organización sin retirarse por completo de la alianza significa en la práctica que Estados Unidos renuncia a dirigir ese bloque bélico.

Desde la creación de la OTAN, en 1949, la alianza atlántica ha estado siempre bajo las órdenes de un Supreme Allied Comander Europe (SACEUR o “Comandante Supremo Aliado en Europa”), que siempre ha sido un general estadounidense designado directamente por el presidente de Estados Unidos. El SACEUR actual es el general Christopher G. Cavoli, quien tiene además bajo sus órdenes todas las tropas y medios militares que Estados Unidos mantiene desplegados en Europa.

Esa es la opción que el presidente Trump parece haber privilegiado el 13 de marzo, cuando recibió en la Casa Blanca al secretario general de la OTAN, el neerlandés Mark Rutte. En pocas palabras, Estados Unidos ya no sería el “jefe” de la OTAN sino un miembro más de........

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