La educación cambia a las personas y las personas cambian el mundo
La educación cambia a las personas y las personas cambian el mundo
“La educación no cambia el mundo. La educación cambia a las personas, y las personas cambian el mundo”. La célebre reflexión del educador brasileño Paulo Freire resume con claridad la verdadera dimensión de la enseñanza. En tiempos como los actuales, marcados en la Comunidad Valenciana por una larga huelga de maestros y profesores de secundaria y de Formación Profesional, convendría detenerse un momento y pensar precisamente en eso, en la importancia decisiva que tiene la educación en la vida de una sociedad.
Se habla de salarios, de horarios, de negociaciones sindicales y de presupuestos. Y todo ello importa, naturalmente. Pero reducir esta protesta únicamente a una cuestión económica, como se ha pretendido hacer desde la Generalitat, sería no entender el verdadero fondo del problema. Los docentes llevan años advirtiendo del deterioro de las condiciones en las aulas: ratios excesivas, dificultades crecientes para atender adecuadamente a la diversidad, infraestructuras deficientes, burocracia asfixiante y una sensación cada vez más extendida de agotamiento profesional. No se trata solo de una reivindicación laboral, se trata de la posibilidad real de seguir enseñando con tiempo y con atención suficiente para cada alumno.
Porque educar no ha consistido nunca........
