No a la guerra
Pedro Sánchez: "Decir no a la guerra es decir sí a la soberanía de la nación"
Javier Vendrell Camacho
No nos privamos de nada: ahora una guerra. Una de esas guerras que se disputan allá lejos y cuyos cascotes acaban cayendo por todas partes. Al sentir de algunos, esta guerra la ha provocado Pedro Sánchez, que llamó a Trump, o se reunió con él en algún rancho, para pedirle una cortina de humo. Y lo lamentan muchos porque es una pérdida de soberanía para la FIFA y los clubs españoles de postín, mitad misioneros, mitad negociantes de camisetas, que lo mismo no pueden ir allí, a hacer el Golfo, como el rey emérito. Se mire como se mire, la cosa viene mal al mundo. Si hasta hay muertos, y mutilados, y niñas asesinadas. Que hay que ver lo malos que son los ayatolás, que sí que lo son. No como los reyes y reyezuelos de la zona, muestra excelsa de compasión, democracia y buen trato a las mujeres. ¿Pero para qué vamos a seguir con estas cosas? La balanza de buenos y malos, del bien y del mal, anda tan confusa que un análisis centrado en esos términos sirve de poco.
En las relaciones internacionales siempre ha habido un cierto margen para el cinismo, un colchón para el regate. «Ser diplomático» es casi sinónimo de hipocresía. Pero si así se alcanzaban acuerdos, si así se paraban golpes y se alcanzabas las guerras, era un precio que se pagaba gustoso. A lo largo de los siglos, y de manera acelerada tras los horrores de la II Guerra Mundial, la humanidad aprendió lo que ya sabía para el ámbito interno de los Estados: o la ética abstracta pasaba por la membrana del Derecho o el mundo se volvía un lugar mucho mas incierto y violento, en el que, tendencialmente, siempre pagaban los platos rotos los más débiles. El Derecho Internacional se fue constituyendo como el más seguro valladar contra las tropelías. No sólo por sus complicados forcejeos con la realidad, sino también porque, haciendo de la necesidad virtud, hizo crecer los tratados generales, los acuerdos multilaterales o bilaterales y, con ello, las entidades de control,........
