Alicante, la ciudad que perdió la vergüenza
Bloques en Virgen del Remedio, en la Zona Norte de Alicante. / Alex Domínguez
En mi ciudad, Alicante, casi la mitad de su población vive en barrios pobres. Y no me gusta. Me avergüenza.
Lo ha contado esta semana, en INFORMACIÓN, en un magnífico artículo, Manuel Lillo: un estudio en toda España ha analizado la situación en los 153 municipios más grandes -más de 50.000 habitantes- y muestra a Alicante como la ciudad que ha sufrido, según este indicador de pobreza, la peor evolución en la última década. Aunque los datos son de 2021 -su obtención y tratamiento es complejo-, nada hace pensar que hayan mejorado, más bien todo lo contrario. Por detrás de Alicante sólo queda Málaga; esa ciudad que nos ilumina con las luces de su «éxito», modelo a copiar.
Más de un 41 % de las secciones censales son vulnerables y muestran una renta de las unidades de convivencia de 18.220 euros, inferior en más de 3.000 euros a la media española. En 2001 residían en barrios pobres el 14 % de la población; según el estudio, ahora sería el 41 %. Lo que hace pensar que la degradación de algunos barrios se ha acelerado, pese a muy puntuales rehabilitaciones, y que la pobreza, en su conjunto, ha crecido, de tal manera que barrios que antes no acogían tantas bolsas de debilidad económica, ahora sí lo hacen. El nivel de paro es superior a la cifra nacional, aunque en otras épocas no fue así. Un dato positivo: la población sin estudios es del 3’16 %, cuando en el conjunto estatal es del 3’81 %. Los barrios más afectados están en la mente de todos. Hemos tenido muchos años para aprenderlos: es la famosa «Zona Norte» -en situación de «vulnerabilidad crítica»- pero se le han agregado, en parte al menos, El Pla,........
