Investigación con sesgo de género
Los médicos y sanitarios protestan en Alicante por una mejora de derechos y condiciones laborales / Rafa Arjones
La decisión del Gobierno de triplicar la inversión destinada a la investigación sobre la salud de las mujeres constituye una excelente noticia. No solo por los recursos económicos comprometidos, sino porque supone reconocer públicamente una realidad durante demasiado tiempo invisibilizada, como que la investigación biomédica ha discriminado a las mujeres.
El programa presentado bajo el lema “Somos. Contamos: fin de la discriminación de las mujeres en la investigación de la salud” parte precisamente de esa constatación. Y el simple hecho de que en 2026 resulte necesario impulsar una iniciativa específica para corregir los sesgos de género en investigación sanitaria debería invitarnos a una reflexión profunda.
Porque la cuestión no es únicamente cuánto se investiga sobre la salud de las mujeres. La cuestión es desde qué mirada se construye el conocimiento científico que posteriormente orienta la práctica clínica, la docencia, la gestión y las políticas de salud.
Durante siglos, la medicina tomó al hombre como referencia universal. El cuerpo masculino fue considerado el modelo estándar sobre el que estudiar enfermedades, probar tratamientos, establecer criterios diagnósticos y diseñar investigaciones. Las mujeres quedaron frecuentemente excluidas o infrarrepresentadas en los estudios científicos, con........
