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Educar en positivo en tiempos de IA

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16.08.2026

Imagen de archivo. / INFORMACIÓN

Agosto es tiempo de vacaciones, de desconectar y de recuperar ese tiempo que durante el curso parece escaparse entre clases, reuniones, evaluaciones y correcciones. Pero quienes vivimos la educación sabemos que la vocación no se pone del todo en modo vacaciones. En algún momento, casi sin querer, aparece una pregunta: ¿qué podría hacer el próximo curso un poco mejor que el anterior?

Por eso, aunque todavía quede verano, quizá merezca la pena dedicar unos minutos a pensar en uno de los grandes retos que nos espera en septiembre. Y no, esta vez no quiero hablar de inteligencia artificial, herramientas digitales ni de la última innovación tecnológica. Quiero hablar de algo mucho más importante: nuestros alumnos.

Educar en positivo: mucho más que decir cosas bonitas

Martin Seligman, uno de los principales impulsores de la psicología positiva, planteó junto con otros investigadores una idea especialmente interesante para quienes nos dedicamos a la enseñanza: la escuela no debería ocuparse únicamente de transmitir conocimientos y desarrollar competencias académicas; también debería contribuir deliberadamente al bienestar de los estudiantes. Seligman denominó a esta perspectiva Positive Education: una educación que combina las competencias tradicionales con aquellas que favorecen el bienestar, la resiliencia, las emociones positivas, el compromiso y el sentido vital. Y lo relevante es que sostienen que muchas de estas capacidades pueden enseñarse y aprenderse.

Posteriormente, Seligman desarrollaría su conocido modelo PERMA, que entiende el bienestar desde varias dimensiones y llevado al aula, esto supone cambiar algunas preguntas. Además de conocer las dificultades que tiene un alumno, debemos preguntarnos cuáles son sus fortalezas. Además de señalar lo que todavía no ha conseguido, reconocer lo que ya ha logrado. Yo lo he resumido en cuatro ideas muy sencillas: felicidad y bienestar; pasión y vocación; visión y objetivos; misión y motivación para saber para qué hacemos las cosas. Y todo ello sirve tanto para el alumnado como para nosotros, los docentes.

Conviene evitar un........

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