Ceuta: drama humanitario y discurso de odio
Cientos de migrants embolsados en un punto de Ceuta. / Marcos Moreno - Europa Press
Los pasados 30 y 31 de julio, unas 72.000 personas, según la cifra oficial, cruzaron irregularmente desde Marruecos a Ceuta. La permisividad de la gendarmería marroquí encargada de custodiar la frontera resultó determinante. Difícilmente hubiera sido posible esa pasividad sin la aquiescencia de las autoridades marroquíes, como sostuve en mi artículo «Ceuta: crisis humanitaria, desinformación y geopolítica». Más de 140 personas perdieron la vida intentando alcanzar a nado la costa ceutí. ¿Quién va a pagar por ello?
Una vez demostrada su capacidad de presión diplomática, sin escrúpulos en utilizar la desesperación de su propia gente, el Gobierno marroquí, en una segunda fase, restableció el control fronterizo y colaboró con el Gobierno español para facilitar el regreso de quienes habían entrado. Esa cooperación, que resultó esencial para que la inmensa mayoría volviera a Marruecos en los días siguientes, ayuda a entender la cautela diplomática mantenida por el Gobierno español con respecto al marroquí, convenientemente matizada por el presidente Sánchez en su comparecencia del pasado 3 de septiembre en el Congreso al asegurar que, si las investigaciones aportan pruebas de una actuación........
