Tienen el sentido de Estado de una cucaracha
Tienen el sentido de Estado de una cucaracha. / Chema Moya / EFE
Siempre he aborrecido a los políticos y adorado a los estadistas. Por placer y por oficio tengo muy trillada la historia de este desgraciado país desde 1800 hasta la actualidad y hay mogollón de nefastas criaturas rescatadas del arado que se dedicaron a la política, pero muy pocos hombres de Estado. Por si no les queda clara la diferencia, está en el plazo y en la responsabilidad: unos son cortoplacistas y el país sólo les importa en la medida que acrecienta su poder o sus privilegios y los otros tienen visión de luces largas. Un estadista fue Churchill, otro fue De Gaulle. Encuéntrenme en España alguien a la altura. ¿Que no lo hay? Pues claro, así nos ha ido.
Por razones que algún día les contaré o, diciéndolo de otra manera, más adelante emplearé la fórmula Umbral para hablar de mi libro, estoy viviendo más en el primer tercio del siglo XX que en la actualidad, luego conozco bien las circunstancias de la guerra de Marruecos y del Rif. Entre 1809 y 1927 murieron alrededor de 50.000 españoles, no todos por........
