Compromís ante su encrucijada
Aitana Mas, diputada de Compromís. / José Cuéllar / Cortes
Compromís sigue siendo una marca fuerte en la política valenciana, pero hace tiempo que dejó de transmitir un rumbo reconocible. Durante años fue una anomalía exitosa que unió valencianismo, ecologismo e izquierda social, y fue decisiva durante el ciclo del Botànic. Pero, tras ocho años de gobierno y la derrota posterior, esa fórmula necesita renovarse a fondo; el problema ya no es electoral, sino estratégico.
Su fortaleza radica en una identidad propia y una militancia activa vinculada al tejido cultural valenciano. Pero esa fortaleza tiene también su reverso. En 2023 obtuvo 15 escaños y alrededor del 14,7 % del voto: cifras respetables que dibujan, sin embargo, un perímetro difícil de ampliar. Su voto es intenso, pero no extensivo: rinde en sus feudos tradicionales (València, l'Horta, la Ribera), pero mantiene una debilidad estructural en el interior castellanoparlante y el sur de Alicante, donde se percibe como un proyecto ajeno y metropolitano. Una fuerza que no logra hacerse reconocible en buena parte del territorio difícilmente puede aspirar a vertebrar toda la Comunitat.
El verdadero nudo del problema está en la fractura entre Més e Iniciativa. No es un desacuerdo táctico sobre Sumar, sino algo más profundo: dos maneras distintas de entender para qué existe la coalición. Més quiere reforzar la........
