Lo barato es caro
Lo barato es caro / Wan
Hubo una vez un tiempo en el que recorrer los rincones del país o de cualquier rincón del mundo era un placer; igual no lo hacíamos tan a menudo como ahora, pero lo soñábamos con tanto entusiasmo que el propio camino ya era satisfactorio, incluso para mí, que tanto entonces como ahora suelo hacerlo con exceso de equipaje. Y sé que es mi pecado, fundamentalmente, por olvidar la sabia frase castellana: “Lo barato es caro”… y rentable para los especuladores que nos hacen creer lo contrario.
Por ejemplo, hay catedrales y monumentos con una majestuosidad divina en las principales ciudades y pueblos del mundo; tanto que siguen en manos del clero, y en eso da igual en nombre de qué Dios se disfruten. Si tenemos suerte y coincide con la hora del sermón, nuestras pupilas se enriquecen con la belleza incomparable de su arquitectura, la imaginería creada por escultores de gran talento y los frescos y vidrieras tan divinos como los rostros que muestran.
Confieso que a mí me supera lo bien que reflejan el dolor, la sangre y la muerte, y me muevo entre la........
