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Al otro lado de la frontera

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tuesday

Traslado de un grupo de migrantes en Ceuta / INFORMACIÓN

Hace unos días hablaba con mi hijo sobre lo ocurrido en Ceuta y me di cuenta de algo: trataba de responder a sus preguntas sobre una historia rodeada de más desinformación que certezas. Y, antes de intentar explicársela, tenía que separar los hechos de las teorías conspiranoicas, los fotomontajes, los mensajes interesados y todo ese ruido que termina confundiendo más que aclarando.

Le explicaba que todos opinamos porque no cuesta dinero, ni siquiera demasiado tiempo. Pero que la gente de a pie no conocemos los entresijos de la diplomacia marroquí, no trabajamos en inteligencia ni sabemos qué ocurrió dentro de cada despacho. Así que sabemos lo que hemos podido leer, ver y escuchar, aunque hoy eso tampoco basta para tener la certeza de estar en lo cierto.

Le planteé que lo revolucionario, hoy, puede ser parar, dudar y pensar.

Parar, porque ni hoy ni mañana sabremos quién hizo qué, quién no hizo qué ni por qué. Dudar, porque todavía no tenemos respuestas válidas sobre si hubo un fallo de previsión, de valoración u otros errores evitables. Y pensar porque, mientras pasan los días —y con ellos las oportunidades de encontrar soluciones rápidas— y seguimos escuchando discutir sobre quién dejó la puerta abierta, miles de personas continúan en esperando una solución de alojamiento y cerca de 1.000 menores siguen todavía en las calles, pendientes de ser identificados y acogidos.

Le planteé que lo revolucionario, hoy, puede ser parar, dudar y pensar.Carol Ponce— Concejal del PSOE de Torrevieja

Le planteé que lo revolucionario, hoy, puede ser parar, dudar y pensar.

— Concejal del PSOE de Torrevieja

Sin ir más lejos, la instalación prevista en el puerto para alojar a unas mil personas había quedado provisionalmente paralizada por la Audiencia Nacional después del recurso de un sindicato policial, que reclama informes sobre seguridad y otros aspectos.

Hablando con mi hijo recordé la primera pregunta que me vino a la cabeza aquel 30 de julio:

¿Qué tiene que pasar en la vida de una persona para que un mensaje en una red social diciendo que una frontera está abierta sea suficiente para echarse a la calle y correr hacia el otro lado?

Muchas de las personas que cruzaron eran chicos jóvenes, como mi hijo, que tiene 18 años. Le dije:

«Imagínate que mañana recibes un........

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