Diez años de citas
Carlos Sobera en 'First Dates' / CUATRO
Nadie sospechaba hace diez años, cuando nació First dates, que el formato resistiría con muy buena salud su primera década. Incluso trasladándose desde Cuatro a Telecinco. Carlos Sobera ha declarado que cuando le invitaron a conducir el proyecto le pareció una oportunidad única, pero no veía claro el resultado: o daba en la diana y enganchaba o se estrellaba a la primera. No había término medio. Ocurrió lo que todos sabemos. Que en una franja tan competitiva como la que tiene lugar entre las nueve y las once de la noche, en donde se concentran las mayores audiencias, ha sabido mantenerse y escalar posiciones.
¿A qué se debe este éxito? Sin duda, a que quienes participan no son actores ni figurantes. En First dates vemos a una fauna variopinta, procedente de todos los pueblos y ciudades del país, que acuden para vivir una experiencia diferente. Una labor de edición encomiable, y una guionización que aporta sentido del humor, complicidad y cierto suspense a cada uno de los encuentros, hacen el resto. En estos diez años de vida por First dates han pasado 23.000 solteros que han mantenido 11.400 citas, de las que han llegado a salir una decena de bodas.
Hay espectadores para todos los gustos. Unos prefieren a los personajes más pintorescos y menos convencionales, presencias excéntricas que aportan color a los encuentros. Otros preferimos lo cotidiano. Ese tipo de personas de la calle, de esos que podrían ser tu vecino o cualquier familiar. Hay quienes critican la búsqueda de parejas demasiado extravagantes, o aquellos que se nota que acuden a la busca de fama, pero por lo general los espectadores premian el hecho de que el programa se convierta en un estudio de comportamientos de gente muy reconocible.
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