Trece años de liderazgo en transparencia: aquí están nuestras cuentas (positivas) de 2025
Conviene reconocer que por estas mismas fechas del año 2013, cuando en las pantallas comenzó a aparecer un nuevo periódico digital llamado infoLibre, pocos se atrevían a asegurar que el proyecto no naufragara como tantos otros que surgieron en la nueva era de la información por internet. Más aún cuando se trataba de la única cabecera que llevaba casi todos sus contenidos cerrados porque apostaba por sostenerse a través de suscripciones. Y además pretendía publicar una revista mensual en papel, TintaLibre, para quienes siguen poniendo en valor la lectura reposada y la calidad narrativa en tiempos de velocidad a golpe de clic. “No se pueden poner puertas al campo. Nadie va a pagar ya nunca por informarse”, nos decían incluso los colegas que más nos apreciaban. Y aquí estamos, trece años después, orgullosos (disculpen el desahogo) de la buena salud de esta aventura. Gracias, sobre todo, al apoyo de miles de socias y socios que componen esta comunidad periodística y cívica.
Nos comprometimos desde el minuto uno a ser un medio transparente y participativo, y a estas alturas, cuando ya están vigentes las exigencias que impone el Reglamento Europeo de Libertad de Medios (ver aquí), podemos presumir de ir por delante y de aplicar los máximos niveles de transparencia en España, incluso aportando más información de la ya obligada aunque muy pocos medios la cumplan (ver aquí).
Datos clave en nuestro ejercicio de 2025: infoLibre ofrece un resultado positivo de 251.230 euros y alcanza la cifra de 16.207 suscriptores, con 213.187 registrados y una audiencia media mensual de 1.334.000 usuarios únicos. Llegamos a 2026 con estos números después de una inversión total de más de 1.600.000 euros, aportados por pequeños inversores, los propios periodistas fundadores y la Sociedad de Amigos de infoLibre. Un curso, por tanto, positivo que nos aboca a un 2026 clave para garantizar la solidez y sostenibilidad del proyecto.
Justo hace un año, en esta misma página, anunciábamos un cambio en la dirección del periódico y anticipábamos que la asumiría alguien “con experiencia, pasión por el buen periodismo y conocimientos máximos de la compleja realidad digital”. Se trataba de Virginia Pérez Alonso, que dejó poco después la dirección de Público para ponerse al frente de infoLibre y es hoy una de las dos únicas mujeres que dirigen un medio generalista de ámbito estatal (el otro es el Huffington Post). Una prueba más de lo mucho que aún queda por avanzar en igualdad, también en el periodismo. El primer curso –casi completo– de Virginia y su equipo de dirección e investigación ya se refleja en el crecimiento del periódico.
En este último año hemos asistido a un avance galopante de la desinformación y del uso venenoso de redes sociales y plataformas digitales con el objetivo político de aupar a movimientos de extrema derecha en toda Europa y al servicio de intereses crematísticos de los tecnomillonarios (o tecnojetas, como uno prefiere llamarlos) que ya empujaron a Trump a la Casa Blanca. Esa telaraña de poder global erosiona la democracia porque les molesta cualquier Gobierno dispuesto a regular, a poner límites y condiciones a la voracidad, prepotencia e impunidad con la que actúan. En ese escenario aparece también la amenaza de un uso perverso de la Inteligencia Artificial en el ecosistema informativo. Las caídas de audiencia de grandes medios provocadas por la integración de la IA en los principales motores de búsqueda en internet (ver aquí) ponen en valor precisamente modelos periodísticos como el de infoLibre, con una comunidad más fiel, mucho menos dependiente del tsunami de la IA y con sólidas perspectivas de crecimiento (ver aquí).
Basar el sostenimiento de un medio en la participación de lectoras y lectores no es sólo elegir una vía de ingresos complementaria a la publicidad (transparente) o la organización de eventos. Desde infoLibre llevamos trece años defendiendo que la apuesta por una comunidad de suscriptores define ya un criterio para distinguir lo que es un medio de información y lo que son (a miles) negocios de comunicación digital que se hacen pasar por “periodismo”, con fuentes de financiación opacas y volcados en lograr tráfico a golpe de clic.
En el último año se ha acentuado la práctica sobre la que ya advertimos en su día: grandes cabeceras compiten en ofertas que permiten suscribirse a un periódico por un precio mensual bastante más bajo de lo que cuesta un café. Esa práctica es puro dumping, porque resulta imposible sostener un diario, por modesto que sea, con tarifas de 50 céntimos al mes. Decir que muchos terminarán pagando bastante más es un futurible no contrastado (que yo sepa) con auditorías fiables y transparentes.
Quizás por eso grandes cabeceras intentan confundir a la hora de medir e informar sobre el número de suscriptores. No quieren distinguir lo que son socias y socios individuales, con nombres y apellidos, de las suscripciones colectivas, empresariales, gratuitas o de otros variados tipos. Lo cual incluye, obviamente, acuerdos con grandes empresas o bancos o multinacionales o grupos sanitarios o vaya usted a saber. Lo venimos diciendo y escribiendo desde hace años: respetamos que esa práctica se ejerza, pero sería deseable que hubiera transparencia sobre el tipo de suscripción y la tarifa correspondiente que cada cual aplica. No es difícil proclamar que uno tiene, por ejemplo, 300.000 suscriptores si de ellos 80.000 no pagan, otros 50.000 son clientes colectivos que suman esa cifra y otros 90.000 pagan tarifas por debajo de cualquier precio racional. Con una consecuencia aún más peligrosa: de nuevo entramos en la desvalorización completa de la materia prima que manejamos, un periodismo fiable ejercido por profesionales formados que trabajan con un salario y unas condiciones dignas. De modo que insistimos en reivindicar la transparencia total.
En el caso de infoLibre, todas y cada una de las 16.207 suscripciones al finalizar febrero son personalizadas e individuales. Son 508 suscriptores más que en el mismo mes de 2025. Es la mejor cifra en un mes de febrero de toda la historia de infoLibre.
De ese total de 16.207 socias y socios, 14.632 tienen una suscripción anual, 1.573 una mensual y 78 lectores están suscritos sólo a la revista impresa. Es decir, el 90% tienen una suscripción anual. Es un dato que nos importa mucho, porque indica que una gran mayoría de los socios se compromete con la estabilidad del proyecto.
Hay 7.089 suscriptores que reciben la revista mensual TintaLibre en su casa, ya que han optado por esta modalidad combinada de suscripción (anual o mensual).
Y a esos datos hay que sumar la venta en quiosco de TintaLibre, cuya media mensual ha sido de 1.670 ejemplares. Es decir, la difusión total media de nuestro mensual en papel, que acaba de lanzar su número 144 (ver aquí) ha alcanzado en 2025 los 9.980 ejemplares. La revista, por tanto, sigue creciendo en un entorno en el que el papel y la venta en quioscos siguen cayendo. Nosotros confiamos (y los datos lo corroboran) en que la combinación de los formatos papel y digital tiene un futuro sólido si logramos aportar contenidos atractivos y exclusivos que ayuden a pensar y actuar. Como saben todos nuestros socios y socias, infoLibre y El País firmaron en julio de 2023 una alianza (ver aquí), para editar juntos nuestra cabecera mensual, con el doble objetivo de lograr un eco mucho mayor y de crear un formato digital........
