La mayor ventaja de la reacción ultra es la fragmentación de la izquierda
Escribo este artículo por la urgencia de los tiempos para insistir en una vieja idea que es más necesaria que nunca. La unidad de la izquierda no es únicamente un problema de matices ideológicos sino de mecánica electoral. Las encuestas lo repiten, la calle muestra fatiga y la experiencia histórica, reciente y pasada, lo confirma una y otra vez. Cuando la izquierda compite dividida, la reacción suma más. Ante la era de lo ultra, la alianza que hace falta ahora no es sentimental ni doctrinal, sino que es coyuntural, instrumental y electoral. Una alianza que debe ser diseñada para albergar después toda la pluralidad parlamentaria que se quiera —si hay escaños que lo permitan.
Si ya tienes una cuenta, inicia sesión
Lee artículos sin límites
Recibe TintaLibre en tu casa
Lee artículos sin límites
Cancela cuando quieras O regístrate gratis y lee cuatro noticias premium al mes
