Estado de la Unión: examen a Von der Leyen
En el curso del Debate del Estado de la Unión (en la jerga, SOTEU), primer Pleno del Parlamento Europeo (PE), Ursula Von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea (Comisión VDL II), argumentó una y otra vez que la UE se enfrenta a un 'Tipping Point' (Punto de inflexión) decisivo. Conviene recordar que VDL lidera el Ejecutivo europeo desde 2019, siete años consecutivos desde su primera investidura por el PE, habiendo sorteado hasta ahora en su segundo mandato (2024/2029) nada menos que cuatro mociones de censura con la ayuda de los votos proeuropeos que la invistieron por segunda vez: sus discursos, aun cuando se adornen de solemnidad, deben ser enjuiciados y criticados por su correspondencia o no con sus realizaciones; por el contraste entre sus promesas y enunciados y sus actos.
Mi primera respuesta al respecto se cierne sobre la imperiosa urgencia de que la UE supere toda ingenuidad y se adentre en la edad adulta en la que son exigibles todas las responsabilidades, incluida la de hablar el lenguaje del 'Hard Power' en la defensa de sus valores, sus leyes y sus intereses, frente a quienes quieren imponer el de la fuerza bruta.
Si la UE quiere honrar su reiterada promesa de adquirir estatura global, con relevancia geopolítica, es imprescindible que hable con una voz unitaria, audible, digna de ser escuchada y -ojalá- respetada en cada mesa en que se discutan los asuntos que trascienden las fronteras nacionales e incluso las de las grandes organizaciones regionales por revestir claramente un alcance planetario: desde la emergencia climática a la ciberseguridad y la IA, las guerras y los........
