Berlín y los desahucios
Hace poco, el pasado seis de septiembre, la extrema derecha alemana de AfD ganó las elecciones regionales en el Land de Sajonia-Anhalt. Era la primera vez que sucedía tal cosa en alguno de los estados federados alemanes tras la Segunda Guerra Mundial.
La explicación más verosímil y desde luego, la que más respaldo ha encontrado ha sido el desgaste de los partidos tradicionales, que parecen haber perdido la mayor parte de su vitalidad y deambulan adormilados por el patio político sin ideas ni iniciativas. En concreto, los antiguos alemanes orientales señalan a los socialcristianos —CDU/CSU— y socialdemócratas —SPD— como los agentes incapaces de consumar una reunificación de Alemania que absorbiera los déficit que presentaba la antigua Alemania Oriental. Hoy, quienes fueron ciudadanos de detrás del Telón de Acero se sienten postergados y abandonados, y han optado por echarse en brazos de los ultras. El rejuvenecimiento de la sociedad alemana hace que los recuerdos antiguos del nazismo no impresionen a la opinión pública, aunque todavía estremezcan a sus mayores. Y los venerables partidos socialcristianos, la CDU y la CSU, no son capaces de aplicar terapias que integren a los marginales del este y equilibren el estado alemán
Hace todavía menos tiempo, el pasado domingo, que la capital federal de Alemania después de la unificación, Berlín, ha celebrado elecciones y esta vez no ha sido la extrema derecha sino la extrema izquierda la........
