'Carmen', ¿por qué la libertad (amorosa) se tiene que pagar tan cara?
¿Qué pasa si el Palau de Les Arts Reina Sofía anuncia que inaugura su temporada con la ópera Carmen de Bizet? Pues que, aunque se esté harto de esta ópera, por la frecuencia con la que se representa, por su manida historia, y porque su música se usa constantemente en anuncios, consigue que la prensa especializada y el público se gire, escuche y mire a Valencia. La razón es que la dirección artística de este teatro tiene buen oído para la música y buena vista para lo escénico.
Esta vez, además, se prometía una de las mejores cármenes actuales en escena, la rusa Vasilisa Berzhanskaya. (¿Por qué todas las buenas cármenes de hoy en día vienen de los antiguos países del este o comunistas?). Un director de orquesta, Michele Spotti, que reincide en este teatro, será porque ha funcionado. Y un director de escena, Ted Huffman, que resulta ser el nuevo director artístico del Festival Aix-en Provence, uno de los festivales de ópera más importantes del mundo.
Y no, no se puede poner en duda la técnica vocal de Vasilisa Berzhanskaya. Otra cosa es su afrontamiento del personaje. Será porque viene del frío pero a su gitana le falta sangre caliente. Su presencia en escena es más de pose para revista de moda que de una gitana que se muestra viva y libre. Y se podría decir que se le ha pedido que la haga así, lo que pasa es que el resto del elenco, el coro y los figurantes se mueven en otro registro vocal y actoral.
Qué diferencia con Ruth Iniesta que hace de Micäela. Una mujer enamorada de Don José, el militar español del País Vasco destinado a Sevilla que a su vez........
