El muerto del que nadie habla en Huelva
Huelva, 20 de septiembre 2026 - 03:00
LE llamaban Rasta. Nació en Mali y tenía 36 años. Llegó a España como otros muchos, en busca de trabajo y futuro. Aquí lo encontró y regularizó su estancia. Tenía papeles y estaba integrado. A medias. Era un inmigrante legal pero sin una casa decente para vivir. Sólo una chabola en medio del campo en Lucena del Puerto, donde tantos trabajan cada año en la recolección de frutos rojos. Su historia personal acabó el martes, en un camastro entre palés y plásticos. Allí fue recuperado su cuerpo calcinado por las llamas del segundo incendio en una semana en el mismo asentamiento onubense. Una tragedia con víctima mortal, entre demasiadas cada año, especialmente en verano. Esas tragedias se han normalizado de una forma preocupante, peligrosa, porque se ha asumido desde hace mucho tiempo que haya miles de personas viviendo en condiciones inhumanas en este siglo XXI de la modernidad.
No es la primera persona que muere en un fuego de este tipo en Huelva. Pero debe ser la última. Llegó el momento de dejar de considerar estos incendios como un mal inevitable del que informamos los medios de comunicación de forma recurrente a lo largo del año. Como siempre ocurre, ya hubo varios avisos estos meses atrás. En la misma semana, otro en el mismo paraje de La Sevillana, en Lucena. Antes, en julio, en Palos de la........
