EL DULCE LAMENTAR DE DOS PASTORES
EL DULCE LAMENTAR DE DOS PASTORES
Natural de Mérida (1943), aunque afincado orgullosamente en Montijo, a Francisco Rangel, los versos le nacen y se le enraciman con la fecundidad que se cuajan de flores los almendros o brotan en manojos los espárragos de sus huertos próximos. La extraordinaria fiereza de ímpetu creador no obvia temas, fórmulas expresivas, ni oportunidades para dar a luz sus libros. Más de cien tiene editados, casi todos a su costa o impresos por él, tan hábil en el manejo del aparataje gráfico como dotado para la escritura.
Rangel es devoto predilecto de Calíope, “la de bella voz”, musa que inspira a los poetas. No obstante, no se rinde sólo a los encantos de la hija de Zeus y Mnemósine, pues también ha ofrecido homenajes a otras congéneres con ensayos históricos (el vino en Grecia y Roma), biobibliográficos (Miguel Hernández, Neruda, Alberti), incluso teológicos (mística sufí) o de difícil clasificación. Consciente de que........
