Cartas al director de HERALDO: Don Erre que erre, ahora viralizado
Se nos repite que tenemos los dirigentes que merecemos. Como si fuera un castigo divino, no una consecuencia de nuestra apatía, de nuestros votos resignados y de nuestro miedo a tocar en serio el timón. ¿Y el resto de países de nuestro entorno?
