Crónica de un Nobel compartido
Su entrada fue por la puerta de atrás de la Casa Blanca. Los medios de comunicación no tuvieron acceso a la ceremonia, aunque se trate –según Trump– del país de la verdadera libertad de prensa. Además del mandatario republicano anfitrión, solo asistió su perrito faldero, Marco Rubio.
Así se consumó otro de los actos más cínicos y deplorables de nuestros días: la líder opositora venezolana, María Corina Machado, entregó a su émulo, Donald Trump, la medalla del Premio Nobel de la Paz, de la que fue «acreedora» por su incitación a la guerra, al terrorismo contra Venezuela, y........
