Del conocimiento a la transformación territorial: el Laboratorio Territorial de Chosica como modelo innovador de gobernanza científica para reducir la vulnerabilidad multidimensional y construir resiliencia en el Perú
Mary Mollo Medina. Profesor de la Maestría en Gestión Pública de ESAN. Secretaria técnica de la Red RiesGIRD-ACC Perú y América Latina y el Caribe (LAC).
El Perú enfrenta uno de los mayores desafíos de política pública de las próximas décadas: transformar territorios altamente vulnerables en territorios resilientes frente a los efectos del cambio climático, el fenómeno El Niño, la degradación ambiental y el crecimiento urbano desordenado. En este contexto, surge el Laboratorio Territorial de Lurigancho–Chosica, una iniciativa conjunta impulsada por la Universidad ESAN, la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) y la Municipalidad Distrital de Lurigancho–Chosica, concebida como una plataforma permanente de gestión del conocimiento, articulación multiactor y experimentación aplicada para convertir la ciencia en decisiones de inversión pública y privada.
Más que un proyecto local, esta propuesta aspira a convertirse en un Programa Nacional de Desarrollo Territorial Resiliente, demostrando que la integración entre academia, Estado, comunidad, sector privado y cooperación internacional puede acelerar la reducción de la vulnerabilidad multidimensional mediante una planificación basada en evidencia.
Durante décadas, la gestión del riesgo de desastres en el Perú ha estado dominada por respuestas reactivas orientadas a atender emergencias después de que estas ocurren. El Laboratorio Territorial plantea un cambio de paradigma: anticipar, prevenir y transformar.
La propuesta reconoce que la vulnerabilidad de un territorio no depende únicamente de la exposición a amenazas naturales. También es consecuencia de debilidades institucionales, infraestructura insuficiente, degradación ambiental, limitaciones en la gestión del agua, escasa articulación entre actores y ausencia de información para la toma de decisiones.
Por ello, el laboratorio propone intervenir simultáneamente sobre seis dimensiones:
Gobernanza e inversión pública
Infraestructura y servicios esenciales
Agua y seguridad hídrica
Cambio climático y naturaleza
Quebradas y gestión integral del riesgo de desastres
Información, monitoreo e inteligencia territorial.
Esta arquitectura constituye una innovación relevante........
