Un alcalde al límite de la ley
Por cobrar dos sueldos, como alcalde con dedicación exclusiva y como gestor de "su" televisión local sin siquiera haber solicitado formalmente la compatibilidad. Por eso está a punto de sentarse en el banquillo Gonzalo Pérez Jácome, que, por no ser firme el auto que le procesa, todavía puede librarse de esa pena, la de ser juzgado por prevaricación continuada, con el riesgo de que una posible condena de entre 9 y 15 años de inhabilitación acabe con su carrera política.
Tiene derecho a recurrir y recurrirá su procesamiento, que ha venido a coincidir en el tiempo con un nuevo revés judicial, uno más de los muchos que acumula el ínclido regidor ourensano: la sentencia de lo contencioso-administrativo que anula el cese de la tesorera municipal, que había sido relevada de su cargo por "demasiado tiquismiquis". En su entorno y entre los partidos con representación en el Ayuntamiento hay coincidencia en que esta vez la cosa pinta mal. Y eso que el asunto por el que se le procesa es bastante menos grave que otros por los que se las tuvo que ver con jueces y magistrados.
En casos como este, la sabiduría popular acierta de pleno. No hay peor cuña que la propia madera. Quien denunció la situación irregular de Jácome por su doble fuente de ingresos -que le supone unos 120.000 euros anuales- fue un antiguo y muy cercano colaborador suyo, el exconcejal, exasesor y cofundador de Democracia Orensana Telmo Ucha, que presentó una querella por una forma de actuar que el juez instructor tilda de "vulneración........
