Roja como la sangre
Paco Gómez
16/09/2026 a las 05:50h.Me los imagino sentados, observando mientras los operarios avanzan en su trabajo. Cuando más o menos el revoco del muro estuvo listo y los obreros ... lo dejaron secar para retomarlo al día siguiente. Quizá se miraron el uno al otro, quizá él se lo dijo a ella, o tal vez fue al revés, fantaseo cuando paso, bastante a menudo, por esa pared en la que se pueden leer escritos, hundidos los dedos en el cemento fresco, sus dos nombres: Javier y Natalia, aunque podrían ser otros. Al día siguiente, en efecto, los albañiles volvieron y pintaron encima, sobre el cemento ya seco y su nueva alma. Esa declaración, espero que de amor, o de amistad, apenas se nota, salvo cuando el sol incide de una forma concreta,........
