La cabeza en la Luna
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CompartirNo sé tú, pero yo ayer tuve todo el día la cabeza en la Luna. Y no, no me refiero a mi despiste habitual, que ... oye, también podría ser. Me refiero al lanzamiento de ayer con destino a la luna para mirar, pero no tocar.
Cuando yo nací y en mi infancia, ya éramos unos lunáticos, y no, no me refiero a la locura de los años 80 (que visto con nuestros ojos de ahora nos escandalizaría), me refiero a que ya habíamos llegado hasta la vecina que nos marea (ojo al juego de palabras).
Y me lo perdí, no me enteré, no pude estar atento al cohete, al paseo, a la vuelta… no supe de los mil y un cotilleos y anécdotas de todo ese viaje, que al final es lo que nos gusta. Somos cotillas ¿verdad?
Pero esta vez me propuse que no me iba a pasar lo mismo. Que........
