La tentación
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CompartirLa tentación está ahí. Basta mirar lo ocurrido estos días: una Semana Santa exultante, calles llenas y jóvenes en cada esquina. La imagen invita a ... una lectura cómoda: la fe vuelve. Pero ese diagnóstico es precipitado. Lo que estamos viendo no es un regreso, sino un cambio. Menos visible, menos masivo y, precisamente por eso, más exigente.
Porque, mientras las calles se llenan, la fe ya no se transmite como antes. Se busca. Se cuestiona. Y, en algunos casos, se elige. Ahí están los bautismos de adultos: pocos, sí, pero significativos, como los de Alfonso o Lidia, que cuentan hoy su historia en las páginas de este periódico. Jóvenes que no fueron bautizados y que, años después, deciden hacerlo tras un proceso de dos años. Sin inercia, sin tradición, sin presión social.
El riesgo es interpretar este momento con entusiasmo ingenuo o con pesimismo automático. Lo resumía con acierto el pregonero de esta Semana Santa, Daniel Cuesta: «Existe el riesgo de interpretarlo de forma triunfalista o pesimista». Ni una cosa ni la otra. La fe no vuelve como fue. Tampoco desaparece. Se........
