FROGS: la crisis de deuda europea ya tiene nombre francés
Sabemos que hay una crisis de deuda europea cuando aparecen unas siglas para bautizarla. Esta vez no se refieren a un grupo de países en apuros, como los célebres PIIGS: Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España. La señalada es Francia, ahora bajo el acrónimo FROGS: French Oversized Government and Social Security, en alusión al tamaño excesivo del Estado y de la Seguridad Social franceses. La ocurrencia se la debemos a la firma parisina de estudios Rexecode.
¿Le espera al Gobierno de Emmanuel Macron una sacudida breve y dolorosa, como la que sufrieron los británicos bajo la incompetente dirección de Liz Truss, o una asfixia lenta? Por ahora, todo apunta a lo segundo.
La prima de riesgo de la deuda francesa se encuentra en su nivel más alto en más de una década. Refleja tanto los problemas del país como los temores que llegan del exterior. La clase política ha perdido el control de las cuentas públicas, con un déficit superior al 5 % del producto interior bruto (PIB) y una deuda que roza el 120 %.
El contexto internacional tampoco ayuda. En EE. UU. y otros países, los inversores están cada vez menos dispuestos a conceder el beneficio de la duda a gobiernos con las finanzas al límite. Y, a diferencia de Estados Unidos, Francia ve cómo se debilita su crecimiento nominal, mientras sus impuestos y su gasto público superan los de buena parte del mundo desarrollado.
Nada de esto es particularmente nuevo. Pero el avance de la extrema derecha y la extrema izquierda en las encuestas, junto con la incapacidad de Macron para afianzar sus reformas económicas, ha colocado a Francia en el centro de las ventas de deuda soberana.
Se suponía........
