Del pulso con Trump, al veto a Rusia y el parón de Qatar: España se juega el 43% del gas sin cambiar su postura nuclear
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La escalada bélica tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán van camino de provocar otra gran crisis energética similar a la de 2022. Las amenazas de Donald Trump al Gobierno, sumadas al veto de Bruselas al gas ruso y, en menor medida, el parón de Qatar, dejan en el aire más de un 43% del suministro de gas que España importa anualmente.
Una coyuntura que se produce en pleno debate sobre la continuidad de las centrales nucleares y con la prórroga de Almaraz todavía decidiéndose en estos momentos.
España, como tantos otros países, dependen en mayor o menor medida de las importaciones de combustibles fósiles para que fluya la industria, la movilidad, la electricidad y la economía.
Si bien el suministro energético está asegurado por su elevada diversificación y reservas, España ha incrementado en el último año su dependencia de Estados Unidos como proveedor energético.
España aumentó la compra de gas a Trump en enero
Los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores) reflejan que, a cierre de 2025, España........
