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Petróleo, bonos e IA obligan a mover cartera: ¿cómo?

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15.09.2026

El petróleo vuelve a superar los 108 dólares por barril, la rentabilidad del bono de EE. UU. a 10 años rebasa el 5 % y las enormes inversiones necesarias para desarrollar la inteligencia artificial empiezan a someterse a un escrutinio mayor. Tres focos de incertidumbre que ya están provocando cambios en las carteras.

Josep Codina, director de análisis de la revista Inversión, explica en un nuevo episodio de Pautas qué decisiones ha tomado ante este escenario, dónde empieza a encontrar oportunidades y qué activos todavía evitaría.

Su primer movimiento ha sido reducir algunas posiciones que acumulaban beneficios importantes y trasladar parte de ese dinero hacia la liquidez y los activos de menor duración. No se trata de abandonar el mercado, sino de ganar margen para aprovechar posibles correcciones durante las próximas semanas.

A ese ajuste ha añadido una novedad: una pequeña exposición global a materias primas.

«El ciclo de las materias primas puede estar iniciándose de nuevo y tener una capacidad de impulso importante», sostiene Codina. La tesis no se limita al petróleo. Incluye también metales industriales como el cobre y determinadas materias primas agrícolas, expuestas a las alteraciones de las cosechas, los fenómenos climáticos y el aumento de los costes de transporte.

Una energía más cara y una mayor tensión geopolítica pueden elevar el coste de producir y distribuir numerosos bienes. Por eso, Codina prefiere una exposición diversificada a las materias primas antes que perseguir directamente la subida de las compañías petroleras.

Lo que no ha vendido son las empresas de calidad cuyos beneficios continúan creciendo.

El Brent ha llegado a superar los 108 dólares, mientras el West Texas se mueve por encima de los 103. Al mismo tiempo, la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años ha rebasado el 5 %, su nivel más alto desde 2007.

Para Codina, resulta difícil separar ambos movimientos porque forman parte de una misma cadena.

«El mayor peligro es que el petróleo deje de ser un choque temporal y obligue a mantener los tipos altos durante más tiempo», explica.

El encarecimiento del crudo actúa inicialmente como un impuesto: reduce el poder adquisitivo, presiona los márgenes empresariales y debilita el consumo.........

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