El nuevo negocio de una Atresmedia en máximos
La publicidad exterior conserva una característica que la distingue del resto de los medios: su audiencia no necesita buscarla. Pero la digitalización cambia la economía de un negocio que durante décadas dependió, sobre todo, de la ubicación y el tamaño de sus soportes. En Amvia, la nueva filial de Atresmedia (BME: A3M), apenas el 8 % de las instalaciones genera ya el 40 % de los ingresos. Esa diferencia explica buena parte de las expectativas del grupo ante la transformación tecnológica de la antigua Clear Channel España.
La presentación de Amvia llega en un momento favorable para Atresmedia en bolsa. Sus acciones cerraron el 16 de octubre en 5,92 euros, cerca de los niveles más elevados desde la pandemia. La capitalización bursátil ronda los 1.330 millones de euros, más del doble que al cierre de 2020, cuando sus títulos cotizaban a 2,88 euros. La comparación no incluye los dividendos distribuidos durante el periodo.
La operación prolonga una estrategia de diversificación que Atresmedia desarrolla desde hace años. La televisión conserva su condición de principal motor económico del grupo y mantiene una resistencia notable frente a la fragmentación de las audiencias y la competencia de las plataformas digitales.
A su alrededor, la compañía amplió su presencia en la producción audiovisual, los servicios digitales y los eventos. La publicidad exterior añade una actividad con características propias y perspectivas de crecimiento superiores a las del conjunto del mercado publicitario.
Javier Bardají, consejero delegado de Atresmedia, defiende la entrada en este segmento por su potencial de transformación. «Queremos respaldar su desarrollo, desde su identidad propia y su plena autonomía comercial, impulsando la inversión, la innovación y la digitalización», explicó en una nota distribuida el 19 de octubre.
Atresmedia anunció en septiembre de 2025 la adquisición del negocio español de Clear Channel por 115 millones de euros. El precio equivale a unas cinco veces el ebitda de referencia, que fuentes conocedoras de la operación sitúan en aproximadamente 23 millones de euros.
Los cálculos del grupo apuntan a un plazo de recuperación de la compra de cinco años. Las mismas fuentes consideran posible reducirlo a cuatro si la evolución del negocio supera las previsiones iniciales. La estimación incluye las necesidades de inversión y los compromisos de explotación de Amvia.
La filial contempla unos 45 millones de euros de inversión de capital (CAPEX) para digitalizar sus soportes. Los desembolsos ya figuran en el plan de negocio y, por tanto, no alteran las previsiones de retorno de la........
