La carrera de misiles de China refuerza la prima inversora de la defensa
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La carrera armamentística global ya no se mide solo en presupuestos públicos o arsenales declarados. También empieza a verse en los ingresos de compañías cotizadas, proveedores industriales y fabricantes de tecnología dual. China registró el año pasado el mayor incremento de empresas vinculadas a la producción de misiles desde la llegada de Xi Jinping al poder, según un análisis de Bloomberg sobre informes corporativos.
Bloomberg revisó las cuentas de todas las empresas chinas cotizadas que mencionaron al menos una vez al año a alguno de los dos principales fabricantes estatales de misiles del país. El número de compañías que declararon producir componentes clave para misiles aumentó hasta 81 el año pasado, más del doble que en el primer año de mandato de Xi.
Dentro de ese grupo, 2025 registró el mayor porcentaje de empresas con ingresos récord desde que Xi llegó a la presidencia en 2013. El análisis apunta a un aumento de nuevos pedidos para ampliar el programa de misiles chino, en contraste con la caída general de ingresos que sufrieron en el mismo periodo las 300 mayores empresas cotizadas del país.
Las revelaciones corporativas ofrecen una ventana poco habitual al opaco sector de defensa chino. Apuntan a un impulso urgente de Pekín para elevar su capacidad misilística incluso mientras Xi purgaba a parte de la cúpula militar, incluido buena parte del liderazgo de la Fuerza de Cohetes del Ejército Popular de Liberación, responsable de estas armas.
El aumento de producción indica que China cuenta con un arsenal abundante justo cuando las reservas de Estados Unidos se han visto tensionadas por la guerra del presidente Donald Trump en Irán. Esa combinación eleva la preocupación en Taiwán y entre los aliados estadounidenses de la región.
Becca Wasser, analista de Bloomberg Economics en Washington, resume la dinámica como una carrera de acumulación. Estados Unidos y China intentan construir reservas suficientes para superar al otro en capacidad militar y resistir más tiempo en un posible conflicto.
China no publica el tamaño de su arsenal y los detalles sobre su cadena de suministro de misiles son escasos. El Pentágono estima que Pekín contaba en 2024 con al menos 3.150 misiles balísticos y 300 misiles de crucero lanzados desde tierra. Esa cifra supone un aumento del 147 % y del 50 %, respectivamente, frente a 2015, el año en que Estados Unidos empezó a divulgar estimaciones sistemáticas sobre el arsenal chino.
Para Xi, reforzar la capacidad misilística es crucial ante cualquier intento de tomar por la fuerza Taiwán, la isla autónoma que el Partido Comunista Chino aspira a controlar. También ampliaría la capacidad de Pekín para atacar objetivos en el Indo-Pacífico, incluido Guam, a casi 5.800 kilómetros de distancia, donde Estados Unidos mantiene una base militar estratégica.
La expansión china llega en un momento en el........
