«Deus ex machina»
La expresión latina deus ex machina designaba en el teatro clásico griego a una divinidad que aparecía normalmente desde las alturas para resolver de un modo inesperado, sobrenatural incluso, algo que se escapaba de la lógica o para darle un giro inesperado a la trama. Digamos que era algo que ocurría por mano divina.
El concepto de deus ex machina sigue siendo socorrido en situaciones en las que no sabemos la manera de salir de un atolladero. Me viene a la cabeza un chiste que circula por las redes en el que se muestra a un doctorando que explica emocionado sus progresos a su director de tesis. Sobre una pizarra se muestran modelos de IA de tamaño creciente, seguidos de la frase: «Aquí ocurre un milagro y aparece la IAG», que son las siglas de inteligencia artificial general. Su director, con cara de circunstancias, le dice: «Creo que este paso deberías explicarlo con algo más de detalle». Yo también lo creo. Es más, creo que no es el progresivo agigantamiento de los modelos grandes de lenguaje, ya inmensos, lo que nos traerá esa inteligencia artificial general, que podemos entender como........
