Ser mañana el Friburgo
Newsletter de actualidad deportivo por Juan Carlos Álvarez
Nunca es fácil digerir la derrota por muy justa que sea. Rumiando su desgracia se han quedado muchos equipos en el campo de batalla. La historia está llena de ejemplos que nos recuerdan que más duro que perder es no saber (o no poder) levantarse. «Colapso en cadena» lo llamó Arsene Wenger cuando le sucedió en el Arsenal hace más de quince años. Soñaba con conquistar al fin la «maldita Copa de Europa» (no lo digo yo, lo dijo él poseído por la rabia), se sentía casi intocable, pero la eliminación en octavos de final supuso tal desplome que se llevó por delante una temporada en la que estaba destinado a ganarlo todo. La digestión de la eliminación ante el Friburgo supone un motivo de inquietud para ese sector de parroquianos que ven señales amenazantes en todas partes y se temen lo peor con la semana que tiene por delante el Celta (visitas al Barcelona y Villarreal), que no parece la ideal para pasar el luto. Es como si a un paciente con problemas digestivos en vez de ponerle un arroz hervido le colocas delante de un chuletón poco hecho y unos buenos pimientos asados como guarnición.
El Celta volvió a estrellarse contra esa barrera que solo Berizzo fue capaz de superar hace nueve años. Allí donde se quedó Víctor Fernández con su colección de internacionales ha llegado........
