Pero ¿qué está pasando en el TSXG?
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) es el máximo órgano jurisdiccional de la comunidad autónoma, tal y como se señala en el Estatuto de autonomía para Galicia. Se estructura internamente en distintas salas para llevar a cabo el cumplimiento de las relevantes funciones que le corresponden en la administración de justicia gallega.
Estos días ha llegado a los titulares de la prensa nacional una polémica suscitada en el seno de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSXG, a raíz de la decisión adoptada por su presidenta sobre la reorganización de dicha sala. Hay que destacar, ante todo, que nos encontramos con una legítima decisión tomada en el ámbito de las competencias que corresponden orgánica y funcionalmente a la autoridad máxima de dicho órgano judicial, a la hora de la distribución de los efectivos personales entre las distintas secciones que conforman dicha sala.
Por consiguiente, no se pude descalificar, en ningún caso, tal como interesadamente se ha hecho desde una asociación judicial, como si con esta «reorganizacion» interna, la presidenta hubiera tratado de dar una especie de golpe de mano —nada más y nada menos— que contra la independencia judicial al reubicar a unos determinados magistrados de la sección en donde se encontraban ejerciendo sus tareas, a otra distinta de la misma sala.
No es mi intención aburrir a los lectores con los detalles técnicos de esta situación, pero, en cambio, si quiero solo destacar, en estas breves líneas, el hecho de que desde hacía tiempo se estaban produciendo una serie de circunstancias anómalas que afectaban de lleno al funcionamiento normal y a la misma producción resolutoria de la Sala Contencioso-Administrativa de Galicia. Y, en este contexto, era lógico esperar que la nueva responsable de la misma, recientemente designada para el cargo por el pleno del Consejo General del Poder Judicial, tomase, naturalmente, cartas en tan grave asunto, como efectivamente ha hecho hace unas semanas atrás.
El cambio y modificación en el funcionamiento y reparto de tareas internas en el seno de tribunales de justicia entre los distintos magistrados es algo común que los lectores deben saber que cotidianamente se desarrolla de manera habitual sin mayores problemas y de común acuerdo entre los interesados. Estos cambios adoptados por los órganos competentes se llevan a cabo en nuestros tribunales dentro de un clima de camaradería y cooperación que debe guiar a todos los integrantes de una institución colegiada tan importante como es un tribunal superior de justicia autonómico. Por eso habría que preguntarse, en fin, qué es lo que está pasando para que no sea así en el caso del TSXG.
