REGAJU: Habilitar no es suficiente
Esta es la segunda columna de la serie que nace a partir de la publicación del Proyecto de Directiva de JPRD. Ya hemos cuestionado el uso del sorteo; hoy toca mirar el rol real del REGAJU dentro del sistema. En las últimas semanas, el debate ha girado en torno a cómo fortalecer a las Juntas de Prevención y Resolución de Disputas. Se habla de mecanismos y de imparcialidad. Pero se sigue asumiendo algo difícil de sostener: que la diferenciación por cuantías del REGAJU es suficiente para garantizar estándares equivalentes de desempeño entre centros con capacidades muy dispares. Ese supuesto no solo es discutible. Es peligroso. El REGAJU fue diseñado como un registro habilitante. Un filtro que verifica requisitos mínimos para permitir que ciertas instituciones participen en la administración de arbitrajes y JPRD. Desde el punto de vista administrativo, cumple su función. Ordena, formaliza, da acceso. Pero la infraestructura no se gestiona con formalidades. Y ahí aparece un punto clave que rara vez se pone sobre la........
