El router y el discurso
El 22 de septiembre, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, la presidenta Keiko Fujimori dijo que frente al crimen organizado “no existe la posibilidad de rendirse ni firmar tratados de paz”. Esa misma semana, su Gobierno sustentaba ante el Congreso la propuesta para la delegación de facultades legislativas. Nadie planificó esa coincidencia, pero ahí está. Conviene empezar por lo que nadie discute. El 5 de septiembre, el penal Ancón I fue declarado en emergencia; el 24, una requisa encontró adentro 32 celulares, 15 chips, cerca de diez mil soles, armas y un router que repartía wifi a todo un pabellón. Un Estado que no controla un penal de máxima seguridad tiene ante sí un problema de ejecución, no de retórica. El vocabulario de la guerra no lo resuelve. Es justo ahí cuando ese vocabulario se encuentra con la arquitectura de una delegación legislativa. La secuencia ayuda a entenderlo. El 28 de agosto, la PCM presentó una solicitud con 66 ítems agrupados en ocho materias, por 120 días, y no todas son........
