Por los caminos del Señor
Hola… En el verano de hace algunos años, una mañana relativamente temprano, fui a la playa que está al lado del seminario agustino, junto al peaje de la Panamericana Sur. Me gusta caminar por la orilla, trotar y, al mismo tiempo, respirar ese aire puro y lleno de vida que nos regala el mar. A esa hora eran pocas las familias que se encontraban en la playa y a lo lejos vi un grupo de niños muy concentrados haciendo hoyos en la arena. Les pregunté si eran hermanitos; tendrían no más de ocho años. Me respondieron que eran primos y que les gustaba sacar de la arena muy muy. Uno de ellos me dijo: “A mí no me gusta sacar muy muy, yo quiero encontrar conchitas de colores para guardarlas en mi casa. Cuando vengo con mis papás, me dan permiso para buscarlas, y mi mamá me las coloca en un lugar de mi habitación........
