El hombre que no se podía ir
El hombre que no se quería ir es el título de obras de teatro y cine que giran siempre sobre un personaje que se fija a una idea, un cargo, una zona de confort, una razón o quizá a una sinrazón. Su sello es el atrincheramiento. No querer irse es diferente a no poder irse. En la Policía Nacional (PNP) muchos generales se tuvieron que ir, víctimas del abuso de la autoridad. Humala cesó a 30 generales de la PNP a poco tiempo de asumir la presidencia, como lo hizo Sagasti en su gobierno interino con 17 generales. Pedro Castillo llevó el abuso político al paroxismo al cesar y nombrar cinco comandantes generales en quince meses. Un manoseo institucional inaceptable, con la complicidad de quienes fungieron de ministros en el sector. El retiro abrupto y masivo de generales conllevó de manera reiterada a cortar procesos y a que oficiales que no completaron su ciclo de maduración asuman roles vacantes por decisión política. La situación actual de la PNP es, en gran medida, consecuencia de ese inefable manoseo político. Un oficial general se forja en........
