Nuestro caos perfecto
Al ciudadano promedio aún no le queda claro por qué se produjo la deflagración del ducto de Camisea que provee de gas natural vehicular (GNV) a Lima, provocando el desabastecimiento de este y de refilón del gas licuado de petróleo (GLP), sumiendo en el caos perfecto a todo el país. Los precios subieron y la escasez nos visitó. La empresa no ha dado una razón certera. Probablemente, un deslizamiento de tierra movió la válvula de un ducto, fugando gas, lo que provocó la explosión. Pudo haber muertos; afortunadamente, no fue así. Las autoridades no se dieron el trabajo de explicar de inmediato a la opinión pública lo ocurrido. El Perú estaba en un momento muy difícil, venía de censurar irracionalmente a un presidente cuestionado y “ungiendo” a otro igualmente incapaz. El mandatario desapareció de escena y la premier, una persona dinámica, hizo lo que pudo. Pero un tubo paró al........
