Sánchez: de mentira en mentira
El Perú no necesita más leyes para cambiar el sistema político; lo que urge son mejores personas ocupando cargos de liderazgo. Pero, sobre todo, ciudadanos mejor informados y exigentes, capaces de cuestionar las promesas improvisadas que aparecen en cada campaña electoral y no, aquellos que vuelcan todo su resentimiento y odio en las urnas. Figuras como Pérez Tello y Nieto llaman conscientemente a votar viciado, bajo el argumento de no sentirse representados por ninguna opción. Una vez más, vemos a la “crema del caviarismo” asumiendo una posición de superioridad moral frente al país. Aunque insisto en que hubo fraude y seguramente lo vuelvan a hacer, todos participaron bajo las mismas reglas de juego. Desconocer ahora la voluntad ciudadana es irresponsable. Perdieron, acéptenlo. No son los ungidos ni los salvadores del Perú. El voto viciado es una cobardía, una salida fácil, que no aporta ningún valor. Quienes lo promueven saben perfectamente que están apoyando la opción que hundirá al país. Su supuesta protesta es una payasada. Si gana........
