La hora de la verdad y la reivindicación
Durante medio siglo, los peruanos hemos pasado de la ilusión a la zozobra y de la esperanza al desencanto. Hemos conocido democracias, autoritarismos y gobiernos de distinto signo: algunos honestos, otros corruptos; unos capaces y demasiados mediocres. Sin embargo, la buena gestión ha sido una excepción. Desde 2011, esa frustración se agravó. La corrupción terminó imponiendo intereses particulares sobre los del país, mientras la trama de Odebrecht revelaba hasta qué punto el poder económico podía relacionarse con gobiernos, operadores judiciales y sectores de la prensa. Esa etapa debilitó la confianza ciudadana y convirtió la política en un terreno de sospecha permanente. Después de tres lustros y cuatro elecciones disputadas, el Perú vuelve a mirar el futuro con esperanza. Los comicios terminaron y la........
