“El Perú real no cabe en TikTok”
El 2025 se va y no lo hace en silencio. Se va dejándonos un país herido, cansado de discursos huecos, pero también un país que resistió. Se va con sentimientos encontrados. Lo mejor que tenemos: la familia, la fe, la solidaridad cotidiana, sostuvo lo que el Estado abandonó; y lo peor, la indiferencia, la banalización del poder y el silencio cómplice, permitió que la corrupción, la desconexión y la frivolidad sigan marcando la agenda nacional.
Durante todo el 2025 hemos visto cómo se normalizó gobernar desde la superficialidad, cómo se confundió liderazgo con espectáculo y cómo se pretendió reducir al Perú a un eslogan vacío. “Perú a toda máquina”, convertido en canción, en rap-pop ajeno a nuestra raíz, promovido por un influencer fabricado para redes sociales, es quizás la imagen........
