UniCredit desafía Alemania
Durante décadas, Europa defendió una idea que hoy comienza a resquebrajarse: que los bancos debían ser campeones nacionales, protegidos por sus gobiernos y estrechamente vinculados a sus economías domésticas, obviamente también alineados a sus intereses; por el contrario, el intento de UniCredit por tomar el control de Commerzbank demuestra que esa lógica pertenece al pasado. Lo que está en juego no es únicamente el futuro de un banco alemán, sino la capacidad de Europa para construir instituciones financieras capaces de competir en un mundo cada vez más dominado por los Estados Unidos de América y China. La reacción del Gobierno alemán resulta comprensible desde una perspectiva política. Berlín considera a Commerzbank una entidad estratégica desde que la rescató durante la crisis financiera del 2008 y aún conserva una participación cercana al 12%. No obstante, los mercados financieros suelen ser menos sentimentales que los gobiernos. Cuando un banco logra generar mayor rentabilidad, asignar mejor el capital y crear valor para sus accionistas, el mercado termina premiando esa eficiencia, independientemente de las fronteras nacionales. La operación liderada por Orcel refleja precisamente ese cambio de paradigma. UniCredit ya controla cerca del 48% del........
